Mostrando entradas con la etiqueta mitologia japonesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mitologia japonesa. Mostrar todas las entradas

04 enero 2013

新年明けましておめでとうございます - ¡ feliz año nuevo !

新年明けましておめでとうございます!
¡ Feliz año nuevo !

Este 2013, es el año de la serpiente en el calendario tradicional Oriental.

En japonés la palabra serpiente se llama:  
  • 巳年 –-> midoshi
  • 蛇年 –-> hebidoshi



En japonés " Feliz año nuevo"  también se puede decir:
ハッピーニューヤー --> happi nyuu yaa
賀正 --> gashou
謹賀新年 --> kigashinnen
あけおめ --> akeome  

Mata ne!
^_^




07 septiembre 2010

Los yōkai: seres fantásticos en la literatura japonesa y Mizuki Shigeru (水木 しげる)

En la entrada del 29.04.2010 hice una reseña del libro: El mundo fantástico en la literatura japonesa de Cora Requena Hidalgo editado por Satori Ediciones. Hoy tomándolo como libro de referencia me voy a adentrar en uno de sus capítulos más sorprendentes y complejos: los yōkai.
Dentro de los seres fantásticos los yōkai son de difícil definición, porque se pueden traducir por seres sobrenaturales, espectros, monstruos,  demonios y espíritus, lo cierto es que tomaremos prestadas las palabras de la autora Requena para poder dar un concepto:
pág. 82   yōkai:  "Una tercera categoría de seres sobrenaturales está compuesta por los yōkai, dentro de la que se incluyen seres fantásticos de distinto tipo con la única particularidad en común de que no sufren mutaciones como los bakemono, sino que aparecen en el mundo real, fenoménico, con su aspecto original ".
Así podemos tener dentro de esta categoría: animales, vegetales u objetos. 

Dicho esto, la autora los agrupa en:
  • animales como los kappa (Kappa no sanpei de Mizuki Shigeru, o Kappa de Akutagawa Ryūnosuke), el tengu (pronto pondré una entrada sobre él ^_^), umi bozi (pulpo gigante), etc...
  • oni (demonios) como los que aparecen en Momotarō (ver entrada) o en Rashonomon (relacionado con el arrancar un brazo).
  • gaki (espíritus femeninos que vagan en este mundo como limbo) por ejemplo jikininki recogido por Lafcadio Hearn.
Pero más que dar una clase sobre ello, para la que no me siento capaz, voy a presentar a Mizuki Shigeru (水木 しげる), seguro que ya muy conocido para algunos y desconocido para los no amantes del anime y del manga, y que es un maestro de este tema. Difícilmente se puede hablar en profundidad de los yōkai sin mencionarle.

Mizuki Shigeru tiene una biografía tan conocida que se puede hablar de él, sin parar días enteros... es y ha sido un fenómeno de masas en la popularización de los yōkai, que gracias a él fundamentalmente, han sido recuperados desde el fondo de la memoria ancestral de los ancianos para ser un negocio de merchandising en todo tipo de productos, desde manga, anime, galletas, cafés, menús, camisetas, cromos, llaveros, sellos, música, juegos para pc, farolas, coches pintados, trenes, y todo aquello que se os ocurra...



Mizuki Shigeru, un mangaka muy popular en Japón y reconocido también con premios internacionales por ejemplo el Angoulême (2007 y 2009). Fruto de ello hay ciudades que le rinden homenaje con multitud de estatuas: Sakaiminato en la prefectura de Tottori tiene más de 120 estatuas de bronce diseminadas por las calles, etc...
Estas fotografías de las estatuas yōkai son gentileza de Nora, en cuyo blog: Una japonesa en japón, podéis ver muchas más fotografías y una entrada sobre la visita a Sakaiminato.

En castellano contamos con la suerte de tener 3 obras suyas traducidas, son novelas gráficas:


Hitler
Editado por Glénat (2009) 
NonNonBa
 Editado por Astiberri (2010).

Operación Muerte Editado por Astiberri (2010).


Breve Bibliografía de Mizuki Shigeru (水木 しげる):

Nacido Tamura Shigeru, en 1922 en un pueblito rural de la prefectura de Tottori llamado Sakaiminato, que describe en sus relatos autobiografías. De joven le apodaban "Gege" (onomatopeya de susto terrorífico en japonés), pasó largo tiempo compartiendo la afición de escuchar a Fusa Kageyama (anciana vecina) contar historias de los yōkai, como el mismo cuenta en NonNonba, su familia lo ingresó en la escuela más tarde porque no estaban muy seguros de los resultados que iba a obtener.
Se graduó, y se alistó en el ejército japonés siendo destinado a la isla de Guinea Nueva papúa, donde combatió (Rapoul) y fue herido en el brazo izquierdo (era zurdo), enfermó de malaria y regresó a su hogar tras el conflicto bélico con un brazo menos.
Pobre, y manco en una sociedad de posguerra tuvo que ganarse la vida como vendedor de pisos en la calle Mizuki, de donde le viene el nombre artístico, su historia es una historia de superación personal y tenacidad, aprendió a valerse con la mano derecha y compaginó diversos trabajos con el dibujo, cuando salieron a la luz "Gegege no Kitarō" (ゲゲゲの鬼太朗) debido a su popularidad tuvo que dedicarse en exclusiva a dibujar.
Lo casaron sus padres de forma concertada, y tiene con su esposa 2 hijas.
Es un gran hombre, vital y entusiasta, con un genial sentido del humor y una capacidad de transmitir emociones, al cumplir sus 88 años (fecha que en Japón es muy especial) se le rindieron homenajes muy merecidos.
Esta biografía no prentende ser exhaustiva, sino a modo de aperitivo, pues en la red hay multitud de información sobre Mizuki Shigeru y sobre todo sobre Gegege no Kitarō (ゲゲゲの鬼太朗) su obra más popular.
Ahhh!! una anécdota: tiene ya su tumba hecha aunque no haya fallecido... un personaje curioso y excepcional, extrovertido y entrañable.
Mata ne!
aoi

08 mayo 2010

Claves de interpretación de El pabellón de Oro ( 金閣寺, Kinkakuji) de Mishima Yukio: Hidari Jingoro escultor:

En el capítulo I del libro se nombra a Hidari Jingoro (左 甚 五郎) el escultor, arquitecto y pintor zurdo, que quizás sea un mito de renombre conocido por su Nemuri-Neko --> "gato dormido" del templo de Nikkô (ver anterior entrada sobre el arte gótico en Japón), que dicen lleva el espíritu de Ieyasu.


" El templo de Kongô era famoso. Edificado en un entrante de la colina, a quince minutos de marcha desde Yasuoka, debía su reputación a sus árboles plantados por la mano misma del príncipe  Takaoka así como a su elegante pagoda de tres pisos, cuya construcción se atribuía a Hidari Jingorô." pág.17






el gato dormido escultura que se atribuye a Hidari Jingoro
(templo  de Toshôgu en Nikkô)



Relato sobre Nemurineko:
Hace mucho, mucho tiempo, un escultor llamado Sakichi, vagaba por las tierras de Kamakura. Sakichi quería hospedarse en un hotel pero no tenía dinero, entonces se dirigió al hotelero y le dijo:
- No tengo dinero, y me gustaría pasar la noche aquí, y le puedo hacer una escultura como pago.
El hotelero le permitió quedarse y Sakichi así lo hizo. Al día siguiente Sakichi le entregó una escultura de un dios. El hotelero, muy contento, al ver la obra exclamó:
- ¡Es una escultura magnífica!
En aquel entonces se estaba construyendo en Nikko el templo Tôshôgu donde estaba el afamado escultor Hidari Jingoro. El hotelero llevó a Sakichi ante Jingoro y se lo presentó, para que trabajara con él. Sakichi estaba muy contento y pensó:
- Voy a trabajar con mucho ahínco.
Jingoro le dijo a Sakichi:
-Voy a cincelar un dragón y tú cincela un gato en la puerta.

Ambos trabajaron muy árduamente durante un tiempo, y en el último día, de trabajo en el templo, durante toda la jornada  trabajaron sin parar y por la noche con las obras ya acabadas del Templo deTôshôgu, hicieron una gran fiesta en la que se cantó, bailó y bebió en abundancia.
Todos estaban muy contentos y al anochecer cansados se durmieron satisfechos, sin haber comido la comida preparada. A la mañana siguiente al despertar, vieron con estupefacción que "alguien" se había comido todos los manjeres sin dejar ni las migajas.
- Te lo comiste?
-Yo no!
Jingoro y Sakichi se miraron y se dirigieron con paso rápido a la puerta. En ese lugar estaba el ganto esculpido por Sakichi y restos de comida a su alrededor.
Jingoro transformó al gato en un gato dormido y le dijo a Sakichi:
-Este gato es magnífico. Probablemente su alma entró y salió por aquí. Pero ahora ya no hay de que preocuparse.
Este gato, es el que podemos ver dormido todavía a día de hoy --> es el Nemurineko y sigue durmiendo en Nikkotôshôgu desde entonces.

Este es uno de los muchos relatos que se cuentan sobre esta escultura y sobre su autor Jingoro el Zurdo. Sobre este artista (?) hay tantas anécdotas que no es posible discernir cuáles son verídicas y cuáles forman parte del imaginario japonés colectivo.
Espero que os haya divertido. ^_^
Mata ne!

 

07 enero 2010

Cuento japonés tradicional: Momotarō, el niño más fuerte de Japón que salió de un melocotón

Estaba yo leyendo, "Estoy desnudo" de Tsutsui Yasutaka que ha sido publicado en 2008 en castellano por la Editorial Atalanta y que recoge 8 de relatos de un humor genial que os recomiendo para pasar un rato muy divertido en estos tiempos de crisis que nos ha tocado vivir. Por dar dos pinceladas diré que está entre Mr.Bean y Sin Noticias de Gurb de Eduardo Mendoza. Bueno pues,  en uno de los relatos se cita a Momotarō. Y me he decidido a explicar algo más sobre este cuento japonés tradicional.



Se trata de un cuento del que existen varias versiones, y se puede considerar como una de las leyendas más antiguas de Japón, que además desde siempre contó con una gran aceptación entre los niños nipones… Sería algo así como el equivalente de Pulgarcito o Los músicos de Bremen en Occidente. Os voy a contar de qué trata, lugar la historia de Momotarō, el niño más valiente de Japón.



Estatua de Momotarō, Inu Kiyi y Saru en la prefectura de Okayama.


"Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar de Japón vivía una pareja de ancianos.
Un día el hombre anciano salió a la montaña a recoger leña mientras que la ancianita fue al río para lavar ropa. De repente, la ancianita vió que un enorme melocotón bajaba por el río, aguas abajo. Ella lo recogió y se lo llevó a casa.
El marido cuendo regresó se sorprendió al ver el enome tamaño del melocotón y dijo: "¡Qué melocotón tan grande!, ¿lo cortamos? y la anciana contestó: "¡Sí, vamos a cortarlo!" Pero antes de cortarlo, el melocotón empezó a moverse y de su interior salió un niño.


Los ancianos se sorprendieron al ver a un niño salir de aquel enorme melocotón, pero también se alegraron porque como no tenían hijos, ese niño se convertiría en su único hijo. "¡Lo llamaremos Momotarō! porque nació de un momo: (melocotón) dijo la anciana y es un niño varón: tarō.
Momotarō comía mucho y creció fuerte y robusto. Nadie podía rivalizar con él. Era bueno y ayudaba a sus padres en todo lo que le pedían, pero había algo que preocupaba a los ancianos: Momotarō no no hablaba y pasó mucho tiempo y aún no había pronunciado ni una sola palabra.


Por aquella época, unos Oni (demonios) estaban causando alboroto y cometiendo fechorías por todo el pueblo y robando a las gentes, y Momotarō se indignaba y pensaba que: "¡Esta situación no lo puedo tolerar!".


Un día, de repente comenzó a hablar y dijo a sus padres: "¡Voy a castigar a los demonios! Me tenéis que ayudar a preparar mis cosas para salir a buscarlos." Los ancianos se quedaron sorprendidos al escuchar por primera vez la voz de Momotarō. Así que ayudaron a su hijo y le dieron ropas nuevas y "kibi dango" para que pudiera comer durante el viaje.


Momotarō partió hacia la isla, donde se creía que vivían de los demonios. Los ancianos, en su humilde casa no paraban de rezar para que su hijo se encontrara sano y salvo y fuera protegido.


Momotarō se encontró en el camino con un perro. El perro le dijo: "¡Oye! Dame un "kibi dango" por favor. Si me lo das te ayudaré en lo que sea". Momotarō le entregó un "kibi dango" y empezaron a caminar juntos. Momotarō llamó al perro Inu.


Poco después se encontraron con un mono, el cual pidió a Momotarō lo mismo que el perro. Momotarō cogió un "kibi dango" y se lo entregó. El mono que resultó ser Saru era el jefe de su banda.  Y los tres: Momotarō, Inu y Saru empezaron la marcha nuevamente.


En el camino a la isla de los demonios, encontraron a un  faisán, el cual pidió lo mismo que los anteriores y se unió al grupo y marcharon los cuatro: Momotarō, Inu, Kiyi y Saru empezaron la marcha nuevamente.

Pasaron unos días y llegaron por fin a la "isla de los demonios". Kiyi realizó un vuelo de reconocimiento y al volver dijo:"Ahora todos están tomando Sake". Momotarō pensó que era una buena ocasión y dijo:"Vamos".


Pero no podían entrar porque el portón estaba cerrado. En ese momento Saru saltó el portón y abrió la cerradura.


Los cuatro entraron a la vez y los demonios quedaron sorprendidos al verlos. Inu mordió a un demonio, Saru arañó a otro mientras que Kiyi picoteaba a un tercero.


Momotarō dio un cabezazo al jefe de los demonios y le dijo: "¡No hagáis más cosas malas!". Los demonios contestaron: "¡Nunca más lo haremos!, ¡perdónanos!".


Momotarō los perdonó a todos y recuperó el tesoro robado, volviendo a casa sano y salvo con sus ancianos padres, y sus amigos y todos se alegraron mucho. Momotarō repartió justamente las riquezas entre la gente del pueblo."

El personaje de Momotarō ha aparecido en muchos comics y series de anime y ha dado lugar a varios videojuegos. Espero que os haya gustado. A mi me encantó.
Jaa ne!!!

Tsuitsin: SATORI  EDICIONES lo ha publicado en versión infantil ilustrada >> más información.

06 diciembre 2009

Los animales y los 12 signos del zodíaco: CUENTO JAPONÉS:

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, vivía un dios en el fondo de una montaña.
Un 30 de diciembre, dicho dios envió unas cartas a todos los animales del país. Éstos la recibieron al día siguiente.
La carta decía: "El primero de enero por la mañana, quiero que vengan aquí, y según el orden en que lleguen, del primero al décimo segundo, designaré su jerarquía entre todos los animales, correspondiéndole a cada uno un año".
Los animales estaban muy animados con la carrera. Todos pensaban:"¡De todas maneras seré el jefe!", pero un sólo animal, el gato perezoso, no leyó la carta, sino que la rata le "informó" sobre el asunto.
Pero la rata traviesa, en lugar de dicirle al gato que el primero de enero deberían de llegar al lugar designado, le mintió diciéndole que la fecha de llegada era el segundo día de enero.
El gato le agradeció por la información.
Todos los animales decían: "Mañana tengo que levantarme muy temprano, por eso ya me voy a dormir".
Así lo hicieron todos, excepto el toro que dijo: "Yo ya voy a salir porque soy lento caminando".
La rata que estaba viendo eso, trepó al lomo del toro y dijo: "¡está muy cómodo aquí!"
El toro sin darse cuenta, siguió caminando. El resto salió a la mañana siguiente. Todos se dirigieron corriendo a la casa del dios.
A la salida del sol del nuevo año, apareció primero el toro en el lugar fijado. ¡No, no fue el toro, fue la rata!
Esta saltó a tierra desde el lomo del toro y dijo,"¡Dios! ¡Felíz Año Nuevo!" El toro se sintió humillado. Los otros animales llegaron sucesivamente.
El dios les dió la bienvenida y anunció: "El primer lugar es para la rata, le siguen el toro, el tigre, la liebre, el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono, el gallo, el perro y por último, el jabalí".
Así empezó la fiesta de los animales elegidos. En ese momento apareció corriendo el gato, muy furioso y dijo: "¡Conque me has engañado!", refiriéndose a la rata.
Esta huyó en cuanto vió al gato, quien no pudo contener su cólera porque no pudo ser elegido. Por eso todavía el gato sigue persiguiendo a la rata.
¡Y colorín colorado este cuento se ha acabado!.

05 diciembre 2009

TANUKI EL TRAVIESO Y PRÓSPERO : Mapaches japoneses:

TANUKI SÍMOBOLO DE PROSPERIDAD JAPONÉS:

Tetsuo Fujiwara un ceramista de Kyoto, llegó a poner a Tanuki de moda. Cuenta la leyenda que vió unos mapaches tocándose la tripa y los dibujó y esculpió varios muñequitos simpaticotes en cerámica tocándose la tripota. Los dueños de unos restaurantes los compraron y los pusieron en la puerta de sus establecimiento como reclamo y empezaron a llenarse de clientes y a tener prosperidad.

Luego Tetsuo Fujiwara fue modificando el modelo original y les puso un libro de contabilidad en una mano y una botella de sake en la otra y se convirtió en un símbolo de prosperidad para los negocios como nosotros tenemos a San Pancracio con una moneda en una mano.
Y así se fueron proliferando estas estatuas.
En 1951 para la visita del emperador a la ciudad de Shigaraki se hicieron unos tanukis especiales para el evento con unas banderitas japonesas en las manos. El Emperador en agradecimiento hizo un TANKA al tanuki.
Supongo que esta serie de figuritas conmemorativas de la visita del Emperador no tendrían los Kin-tama (Huevos de oro) tan grandes como las actuales, je,je,je...



TANUKI EN LA LITERATURA JAPONESA:


El tanuki es un personaje de los cuentos japoneses tradicionales como lo es el pescadorcito de Urashima, etc... Su característica principal es que es juguetón, pero no malvado y por consiguiente muy querido por los niños, pues tiene la capacidad de poder disfrazarse y hacer travesuras y luego camuflarse para esconderse y que no lo encuentren después de comenter sus fechorías.

En la trilogía Leyenda de los Otori, vol.3 La hierba de almohada de Hearn, Lian aparece una referencia pág.253: " .... ". El título de La hierba de almohada hace un guiño a la obra de Natsume Soseki Almohada de hierba....je,je,je.

30 octubre 2009

La leyenda de Urashima Taro: el buen pescador y la tortuga:

Una de las leyendas más divulgadas en Japón, y que sirve a modo de lección para con los hijos es la Leyenda de Urashima Taro, que paso a relataros...

Urashima vivió, hace cientos y cientos de años, en una de las islas situadas al oeste del archipiélago japonés. Era el único hijo de un matrimonio de pescadores. Una red y una barquichuela constituían toda su fortuna. Sin embargo, el matrimonio veía compensada su pobreza con la bondad de su hijo Urashima.

Y sucedió que cierto día el muchacho caminaba por una de las calles de la aldea, cuando de pronto vio a unos cuantos chiquillos que maltrataban a una enorme tortuga. De seguir de aquel modo, hubieran acabado por matarla y Urashima decidió impedirlo. Se dirigió a los chicos y reprendiéndoles por su mala acción, les quitó la tortuga. Cuando la tuvo en sus manos, pensó dejarla en libertad y para ello fue hacia la playa. Una vez allí, la llevó a la orilla y la dejó en el mar. Vio cómo la tortuga se alejaba poco a poco y cuando la perdió de vista, Urashima regresó a su casa. Sentía una gran satisfacción por haber librado al animal de sus pequeños verdugos.
Transcurrió algún tiempo desde aquel día. Una mañana, el muchacho se fue a pescar. Tomó el camino que conducía a la playa y cuando llegó puso la barca en el agua, montó en ella y remó mar adentro. Llevaba largo rato remando y perdió de vista la orilla; decidió echar al agua su red y cuando tiró para sacarla, notó que le pesaba más que de costumbre. Logró subirla y con gran sorpresa vio que dentro de la red estaba la tortuga que él mismo echó en el mar, la cual, dirigiéndose a él, le dijo que el rey de los mares que había visto su buen corazón, la enviaba para conducirle a su palacio y casarle con su hija, la princesa Otohime. A Urashima le entusiasmaban las aventuras y accedió muy gustoso. Juntos se fueron mar adentro, hasta que llegaron a Riugú, la ciudad del reino del mar. Era maravillosa. Sus casas eran de esmeralda y los tejidos de oro; el suelo estaba cubierto de perlas y grandes árboles de coral daban sombra en los jardines; sus hojas eran de nácar y sus frutos de las más bellas pedrerías. Hacia los asombrados ojos de Urashima avanzaba una hermosísima doncella: era Otohime, la hija del rey del mar. Le recibió como a un esposo y juntos vivieron varios días en una completa felicidad. Todos colmaban al pescador de todo género de atenciones, y entre tanta delicia, Urashima no sintió que el tiempo pasaba. No podía precisar desde cuándo estaba allí. ¿Para qué había de saberlo? No debía importarle. La vida en aquel lugar maravilloso le parecía inmejorable; nunca pudo soñar nada semejante.

Pero sucedió que un día se acordó de sus padres. ¿Qué sería de ellos? Sin duda sufrirían mucho sin saber lo que había sido de él. Y desde aquel momento la tristeza se apoderó de todo su ser. Nada lograba distraerle; ya no encontraba aquel lugar tan encantador y hasta le pareció menos bello. Sólo deseaba una cosa: volver junto a sus queridos padres. Y así se lo comunicó una mañana a su esposa, cuando ésta procuraba por todos los medios averiguar la causa de su pena. Al decirle Urashima lo que quería, Otohime se entristeció; procuró convencerle de que se quedara junto a ella, pero nada logró. El pescador estaba firme en su propósito. Así, pues, prometió volverle a la aldea y con un lúcido cortejo le acompañó hasta la playa. Cuando al fin llegaron, la princesa entregó a Urashima una pequeña caja de laca, atada con un cordón de seda. Le recomendó que, si quería volver a verla, nunca la abriese. Después se despidió de él y con su acompañamiento se internó en el mar.

Pronto Urashima la perdió de vista. Con la cajita en sus manos, miraba fijamente a las aguas. Así estuvo algún tiempo; después recorrió la playa. De nuevo estaba en su pueblecito. Las mismas arenas, las rocas de siempre, el mismo sitio donde de pequeño tantas veces había ido a jugar; le parecía que su vida en la cuidad del mar había sido un sueño. Qué lejos todo aquello! Entonces encaminó sus pasos hacia su casa; pero cuando entró en la aldea no supo hacia dónde dirigirse. La encontraba completamente cambiada: no la reconocía. Las casas eran más grandes; tejados de pizarra habían sustituido a los que él vio de paja. La gente se vestía con vistosos quimonos bordados. Parecía otro lugar. Sin embargo, era su pueblo; estaba seguro. La misma playa, las mismas montañas. Sólo las casas y la gente habían cambiado.

Entonces decidió preguntar a unos muchachos en dónde se encontraba la casa del pescador Urashima, puesto que éste era también el nombre de su padre. Los muchachos no supieron responderle; no conocían a tal pescador. Entró en un comercio e hizo igual pregunta al dueño; pero le dijo lo mismo que los chicos: nunca había oído hablar de tal pescador y eso que creía conocer a todo el pueblo. En esto acertó a pasar por allí un hombre que debía de tener muchos años, a juzgar por su apariencia. Era conocido por saber mil historietas antiguas del pueblo y conocer las vidas de sus antiguos habitantes. Urashima se dirigió a él, por indicación del dueño de la tienda y le preguntó dónde estaba la casa del pescador Urashima. El viejo no contestó; se quedó un momento pensativo y al cabo de un rato dijo que casi lo había olvidado, porque habían pasado más de cien años desde que murió el matrimonio. Su único hijo, decían que un día salió a pescar y a partir de entonces nadie volvió a saber lo que le sucedió. Urashina empezó a comprender: mientras vivió en la ciudad del mar había perdido la noción del tiempo. Lo que le habían parecido sólo unos cuantos días habían sido más de cien años.

No supo qué hacer; se encontraba completamente solo en un pueblo que, aunque era el suyo, le era absolutamente extraño. Entonces se dirigió a la playa; puesto que había perdido a sus padres, volvería con la princesa Otohime. Pero ¿Cómo llegar a ella? En su precipitación por ver a sus padres, olvidó, cuando se despidieron, preguntarle de qué medio se valdría para volver a verla. De pronto, recordó la cajita que tenía entre sus manos; se olvidó de que no debía abrirla y pensó que, haciéndolo, quizá pudiera ir junto a Otohime.

Desató sus cordones y la destapó. Al instante salió de ella una nubecilla que se fue elevando, elevando, hasta perderse de vista. En vano Urashima intentó alcanzarla. Entonces recordó la recomendación de la princesa; su atolondramiento le había perdido. Ya no volvería a verla. De pronto sintió que sus fuerzas le abandonaban, sus cabellos encanecían, innumerables arrugas surcaron su piel; su corazón cesó de latir y al fin, cayó al suelo. Cuando a la mañana siguiente fueron los muchachos a bañarse, vieron tendido en la arena a un hombre decrépito, sin vida. Era Urashima que había muerto de viejo.

Todavía hoy algunos pescadores de ciertos pueblos del Japón cuentan a sus hijos, la leyenda del pescador Urashima, para que no sean distraídos.

18 octubre 2009

RELATO JAPONES: Yamamba y los Monjes Zen:

YAMAMBA Y LOS MONJES ZEN:

El Zen nos desprende de nuestras formas ordinarias de pensar. Nos transmite, más allá de los conceptos, de las palabras, una verdad que apunta directamente al corazón humano.
Había una vez dos monjes que se encaminaban hacia su monasterio, situado cerca de Edo (la puerta de la abadía, antiguo nombre de la ciudad de Tokio, utilizado desde 1180 hasta 1868).
Iban con retraso porque un matrimonio de campesinos les había pedido que bendijesen a su hijo recién nacido, a su casa y su rebaño. Por cortesía y caridad del corazón habían bebido una o 2 copas de sake. Ahora se hallaban en la entrada del bosque, y ya caía la noche.
Unos de los monjes era ciego y su compañero lo guiaba:
- No tenga miedo, Djiro! – dijo el monje guía-. Ahora tendremos que atravesar el bosque donde, viven según las leyendas, monstruos y brujas, pero yo vigilaré y te protegeré contra todos los peligros.
Y añadió, con una voz que quería ser firme:
- ¡Cójase a mi brazo, y adelante sin miedo!
Los 2 monjes llegaron al corazón del bosque, cuando de pronto una tarasca abominable salió de unos matorrales. Era Yamamba, la vieja bruja desdentada, espantosa señora de los bosques. Era inmensa, con unas grandes narices, una nariz monstruosa, unos ojos inyectados en sangre que parecía giraban sobre ruedas de fuego. La lengua, de un rojo escarlata, le colgaba hasta la cintura. El pelo gris y sucio boleaba al viento. Tenía unos brazos de esqueleto muy largos acabados en unas garras de pesadilla, y los pies peludos picaban furiosamente en el suelo.
El monje que hacía de guía se puso a temblar con todos los huesos de su cuerpo.
- ¿Qué le pasa hermano? Ya no oigo su voz, y noto que vacilas contra mi cuerpo; háblame, te lo ruego!
El moje que veía, paralizado de terror, no podía emitir ningún sonido. Y la horrible Yamamba continuó avanzando, alargando la cabeza hacia los 2 monjes y sus uñas aceradas; los ojos flameantes y su boca se retorcía en una sonrisa espantosa.
- Siento que algo te pasa –dijo el ciego-, y no entiendo qué puede ser, pero déjame que te sostenga y que te guíe yo ahora; apóyate en mi!
Y con paso firme, el ciego arrastraba a su compañero en dirección de la Yamamba, que él no veía.
Estupefacto, el monstruo vio que los monjes iban derechos hacia él. No manifestaban ningún tipo de miedo y parecían indiferentes a su horrible aspecto. Entonces Yamamba sacó su enorme lengua roja y viscosa fuera del antro de su boca y la dejó caer, hasta los pies cubiertos de pelo. Lanzó su mirada incandescente sobre los dos monjes y abrió y cerró sus garras amenazadoras. Todo fue en vano. Guiados con mano firme por el ciego, los dos monjes continuaban avanzando.
Vencida la Yamamba se desvaneció en el aire y desapareció.

Este relato hace pensar, de los 2 monjes, ¿quién era verdaderamente el más limitado?
Pero también hay otras reflexiones del tipo una frase que me gusta mucho:“como no sabían que era imposible, lo hicieron”.
Espero que hayáis disfrutado. Si queréis profundizar más sobre quién es YAMAMBA, en este blog dentro de mitología japonesa hay unos dibujillos y demás...http://niponcafe.blogspot.com/2009/09/mitologia-japonesa-yamamba.html:
Jaa ne!!
aoi

16 septiembre 2009

COSTUMBRES JAPONESAS: Observación de la luna:

El 15 de septiembre tiene lugar una festividad denominada: YUGOYA en la que se practica el Otsukimi (Observación de la luna).
Dice la tradición que en la luna llena se puede ver la figura de un conejo... ¿Sorprendidos? Yo sí, pues todavía recordaba cuando mi abuelo me contaba que en la luna había encerrado a un hombre malo...y me contaba su historia.... y yo lo veía!!!!
Bueno quizás mientras mi abuelo me contaba lo del hombre malo, el abuelo de Kikuko, le contaba la historia del conejo en la luna... Para los que no sepáis cual es, intento transcribirla aquí mismo:

Los japoneses, para este conejo le hacen una comida tradicíonal que dejan en los alféizares de las ventanas... como si de los reyes magos se tratara... A la luna llena se le ofrecen "mochi" (pasteles de arroz), sandías, castañas y otros frutos de temporada. Estas ofrendas se preparan en bandejas pequeñas bien decoradas y se colocan cerca de las ventanas en las casas japonesas.
Bueno quizás mientras mi abuelo me contaba lo del hombre malo, el abuelo de Kikuko, le contaba la historia del conejo en la luna... Para los que no sepáis cual es intento transcribirla aquí mismo:
Hace mucho, mucho tiempo, en una tierra muy lejana vivían un conejo, un zorro y un mono que creían haber sido pecadores en sus vidas pasadas. Como castigo, se habían reencarnado como animales. Decididos a enmendar sus anteriores pecados, se reunieron un día y prometieron el uno al otro ser buenos y amarse como hermanos. Desde el cielo, Taishakuten, una de las deidades del país de los dioses, les contemplaba con incredulidad.
Pensó para sus adentros: "¡Imposible! ¡Este mundo está lleno de rencor! Incluso los hermanos serían capaces de odiarse, robarse o aún matarse entre ellos. Los humanos ya no sienten más compasión ni remordimientos, ¿y me vas a decir que estas BESTIAS sí?"
Para comprobar la veracidad de su fe, Taishakuten se transformó en un hombre viejo y débil y descendió al mundo de los pecadores, dónde vivían los tres animales. Se echó en un camino, haciendo ver que estaba gravemente enfermo, dolorido y cercano a la muerte. Pronto los tres animales pasaron cerca del hombre, aparentemente moribundo.
"Misericordia... por favor, ayudad a este pobre hombre." rogó a los tres animales con una voz frágil. "Tengo un camino por recorrer delante de mí, pero me han superado el hambre y la sed... Que alguien, algo, le ofrezca por favor a este viejo hombre la salvación..."
Viendo que ésta era la ocasión perfecta para demostrar su determinación de ser buenos, el mono salió corriendo hacia el bosque y trajo de vuelta frutas y plantas; el zorro fue a un cementerio y trajo de vuelta ofrendas que habían dejado a los muertos; pasteles de arroz, pescado, bebidas y otras cosas.
Como el conejo era pequeño y débil, tenía que mantenerse alejado de los cazadores y los niños traviesos que se divierten abusando de los animales miedosos. Por eso no pudo encontrar nada para salvar al hombre moribundo.
Lleno de vergüenza, se dirigió al hombre viejo. "Lo siento pero aún no he podido encontrar nada; voy a ir a buscar a otro sitio. Por favor, haced un fuego pequeño y esperad a que vuelva", les pidió.
De pie al lado del viejo orgulloso, el zorro y el mono se estaban impacientando. "El conejo no ha traído nada, ¿y ahora nos pide que hagamos un fuego y esperemos a que vuelva? ¡Qué inútil!" se quejaron el zorro y el mono, disgustados.
Poco después volvió el conejo, aún sin nada. Se quedó mirando el fuego... y saltó en sus llamas, convirtiéndose en comida para el viejo.
Taishakuten quedó muy impresionado y conmovido por este acto de entrega tan sacrificado y proclamó que el conejo debería ser subido a la luna, para que los humanos recordaran para siempre al conejo y su acto desinteresado.
Saludos.
aoi

15 septiembre 2009

COSTUMBRES JAPONESAS: yamabuse



El 16 de septiembre se celebra en la región de Kamakura un "festival" de tiro con arco a caballo que se llama "YAMABUSE", los arqueros ataviados al modo tradicional recorriendo un largo tramo hacen una demostración-competición de tiro.

Se trata de una fiesta tradicional que tiene lugar en la explanada del templo Tsurugaoka Hachiman-gu que le apodan el templo "feminista" por ser único refugio de las mujeres separadas. En realidad el santuario está dedicado al dios de la guerra: Hachiman.

El santuario es un edificio original del siglo XI que se incendió en 1191, pero fue reconstruido en la cercana Tsurugaoka (colina de las grullas) en ese mismo año. El fuego volvió a cebarse en él seis siglos después; gran parte de los edificios actuales datan de 1828.
Célebre por sus panorámicas sobre la población y la bahía, el santuario es apreciado por la belleza de sus bonitos edificios color bermellón entre la vegetación verde, y sobre todo, por su historia. En la plaza que está al pie de los escalones que conducen al santuario se alza el Mai-den (escenario de danza), venerado como una réplica del original sobre el que en una ocasión actuó Shizuka, la bienamada del desgraciado héroe Minamoto Yoshitune (1159-1189). Cerca se alza un enorme ginko, bajo el que fue asesinado el hijo de Yoritomo en 1219.



El yabusame es un festival ancestral, pero se ha convertido en algo muy turístico, y a la vez vistoso.
Saludos, aoi.

10 septiembre 2009

mitología japonesa: Kappa: seres acuáticos.

Los kappa: seres mitológicos acuáticos, cuya apariencia rano-tortuga los hace difícilmente clasificables dentro del mundo animal real, y presentan ciertos rasgos humanos. A mi me recuerdan al "GRANOTOT" de La pell freda de Albert Sánchez Piñol, su color suele ser verdusco y a veces se les añade el caparazón en la espalda. Tienen las extremidades adaptadas para la natación. El o la kappa tiene en su cabeza una especie de "calva" o "tonsura" está abierta, al aire libre y llena de agua y rodeada de pelo, o piel.
Según la leyenda, los kappas son muy poderosos, y toda su energía viene del agua que tienen en sus cabezas. Si salen a la superficie, y por evaporación, u otro fenómeno, pierden el agua de sus cabezas también sus poderes e incluso pueden llegar a morir ya que quedarían como seres vivos normales.
Hasta aquí el lado malo de los kappas, pero también tienen su lado bueno. Los kappas son bastante curiosos y les gusta espiar a los humanos. Entienden y pueden hablar japonés, en ocasiones incluso se relacionan con humanos siempre y cuando obtengan beneficios a cambio. Por ejemplo, suelen hacer encargos para humanos recibiendo pepinos a cambio, que es para los kappas la única comida que es más deliciosa que los niños humanos. Tradicionalmente, las familias japonesas lanzaban pepinos a los lagos cercanos a sus casas para evitar que los kappas se comieran a los niños.
Hoy en día, existe un tipo de sushi llamado kappamaki (rollo de kappa), que es simplemente arroz con un trocito de pepino en el centro.

ORIGEN :

Hay varias teorías pero la que tiene mayor posibilidad es que: debido a la antigua tradición japonesa que consistía en introducir fetos que habían nacido muertos en pequeñas embarcaciones y lanzarlos a los ríos...

Sobre el origen del nombre, se cree que viene de la palabra capa, que introdujeron los portugueses ya que los kappa suelen llevar un caparazón a modo de capa para cubrirse las espalda, la palabra portuguesa-española fue japonesizada kappa.
LOS KAPPA LITERARIOS:
Los kappa suelen ser el personaje malo en los cuentos tradicionales japoneses. Pero hay 2 versiones: La infantil, y la adulta.
  • En los manga se les representa más como pillastres que como asesinos y suelen tirarse flatulencias muy fuertes, mirar muchachas a escondidas mientras ellas se desvisten, roban hortalizas en los huertos... Pero los kappa son seres muy educados que siguen a la perfección el código de conducta japonés. Por esto, según la tradición, para poder escapar de un kappa solo es necesario hacer una reverencia. El kappa se vera obligado a devolverla, dejando caer el agua de su calva y perdiendo temporalmente sus poderes.
  • En el imaginario, más adulto: raptan a niños o mujeres que son la comida favorita de los kappas: comer niños humanos, un manjar al que no se pueden resistir. Según diversas interpretaciones, los kappas absorben la energía de sus víctimas chupándoles la sangre, comiéndose el hígado o las entrañas parecido a los vampiros. Pero a diferencia de los vampiros se les asusta mediante el fuego, que es el elemento más opuesto a su medio natural acuático. Aún hay muchas aldeas en Japón que utilizan fuegos artificiales cada año para asustar a los malos espíritus, entre ellos los kappa.
  • Antiguamente eran seres monstruosos, pero últimamente hay una tendencia a hacerlos más amigables.
Algunos kappas llegan a hacerse amigos del hombre, e incluso los ayudan a regar los huertos o enseñan trucos de medicina. Según la leyenda tienen grandes poderes para eliminar los dolores de espalda. Existen templos dedicados algunos kappa mitológicos que se cree ayudaron a los pobladores de la aldea. así como podemos ver en la fotografía, se les dedican estatuas, a las que se les llevan ofrendas.






Los kappas son bastante populares en los dibujos animados japoneses (anime), en cuentos para niños, en la literatura tradicional, etc.
En el manga Sanpei no Kappa de Shigeru Mizuki, el protagonista es un niño que se hace amigo de un kappa joven y gracioso, y juntos vivirán aventuras en una pequeña aldea japonesa.



En Kinnikuman, el Choujin Curry Cook, esta inspirado en un Kappa y de hecho se hace referencia a su parecido en el capítulo 35 del manga
En el juego online Ragnarok hay un monstruo llamado Kappa que hace referencia a este ser mitologico .
El Pokémon Golduck esta inspirado en Kappa según el Pokedex de las versiones Roja y Azul de Pokémon.
En las Tortugas Ninja hay capítulo en el que viajan en el tiempo al Japón feudal y se meten en un embrollo porque son confundidas por kappas.

Aunque, hasta el presente, la obra literaria de mayor valor basada en el mito de los kappa es el relato escrita por Ryūnosuke Akutagawa y llamada: Kappa (1927) y que es un relato satírico, en el que el protagonista mientras pasea por los bosques brumosos, cae por accidente al mundo subterráneo de estas extrañas criaturas que lo adoptan, como si fuera un ciudadano más de su país. Pronto el lector percibe que Akutagawa utiliza los diálogos entre los kappas y el hombre, con el fin de ridiculizar ciertos aspectos de la sociedad moderna. Se diserta acerca del rol de la familia, el objetivo de la guerra, la muerte, inclusive el amor y el suicidio; donde se subraya el sinsentido de muchos razonamientos, lo que induce a creer en el absurdo de la vida. Es evidente que antes de finalizar la composición de Kappa, su autor ya habría resuelto matarse. Se traslucen en estas páginas, por su mirada nihilista, -o “materialista”, como él prefiere llamarse- las lecturas de Friedrich Nietzsche y August Strindberg que son los escritores europeos que más le influyeron. Es una visión desencantada de la vida, pero por extraño que resulte, lúcida, dado que analiza con sorna cuestiones espinosas.

09 septiembre 2009

Mitología japonesa: Yamamba bruja de los montes.

Yamamba es una onibaba (bruja), pero no una onibaba cualquiera, sino la más fea, la que más miedo da. Vive en el bosque, y atrae a los paseantes a su casa con subterfugios y los mete en su caldero y hace caldo con ellos.


Se la representa con un aspecto de anciana arrugada, sus uñas pueden ser muy largas, ojos inyectados en sangre, y una enorme lengua que puede sacar y le llega al suelo. Le faltan dientes por eso no se come a los intrusos del bosque crudos, sino en su puchero.






Ella es capaz de animar su cabello o convertirlo en serpientes, las cuales toman a la víctima y la levantan por encima de su cabeza. Ella puede también ofrecer a la "ayuda" el alma perdida y después conducirlo a un área peligrosa de la montaña adonde cae y a su muerte, permite que ella se alimente. Alternativamente, ella puede ofrecer alojar a la víctima en su choza. Yama-uba es experta en los artes de la brujería, de las pociones, y de los venenos. Ella negocia a veces este conocimiento a los seres humanos si le traen una víctima substituta comer o satisfacer un cierto negocio semejantemente travieso.
Otros historiadores dicen que ella es sólo un alma solitaria que se halla en armonía con la naturaleza y no la tachan de cruel.

ATENCIÓN: No confundir con Yuki-onna (la mujer de las nieves), que habita en las montañas, y de la que más adelante hablaremos.

ORIGEN:

Quizás su origen provenga de las épocas en que el gran hambre hizo que los pobres campesinos japoneses echaban a sus ancianos hacia los bosques, debido a la carencia del alimento. En este tiempo, una aldea llamada Sabane construyó el puente de Nenbutsu Toge alrededor de una cueva/choza (varía según versiones) que fue pensada para contener a la bruja.


YAMAMBAS EN LA LITERATURA:


  • En la literatura, las personas ancianas sienten vergüenza de ser viejos y vivir más que un pino tal y como se comenta en Genji Monogatari, por eso se autorompían los dientes con una piedra, para que pareciendo más viejos, pudiesen dejar de ser una carga a los jóvenes y los llevaran al monte para abandonados morir solos de frío y de hambre, en un monte específico como se nos cuenta en Cuentos de Narayama!!!



  • Las Yamamba tienen diversas apariciones en el teatro Nôh, en diferentes obras, y hay una de ellas Yama-uba (Yamamba) en el que esta bruja es la protagonista y se narra que Yamamba crió al héroe huérfano Kintaro, que hizo el guerrero famoso Sakata No Kintoki, una relación que forma la base para el drama Yama-uba del Noh. En esta historia, Yama-uba se retrata como madre cariñosa, que ha influenciado más cuentos modernos. Algunos incluso le hacen una representación de amor.

MODA YAMAMBA:

Una última moda llamada Yamamba de los años 90 tomó su nombre de Yama-uba y muchas jóvenes se visten de una forma similar entre ellas: caras tiznadas, uñas largas, vestidos rosas, pelos teñidos de blanco.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails